“Meine Bäume” por Vicente Forés López

Yo y el Otro

Los árboles de Alberto son simples apariencias, tal como es él mismo. ¡Todo tan solo son apariencias! Los paisajes, las montañas, los árboles y lo sublime, todo son tan sólo simples apariencias. Pero los árboles le representan tanto a él mismo como a su entorno. Son los que le dan sus raíces, su arraigo. Algunos lo llaman personalidad, otros carácter, en Europa, se empeñan en confundirlo con la ID-entidad. Ser crítico es ver las cosas de forma diferente. Es ver el árbol y también el bosque. Cada árbol es un bosque, cada individuo es un bosque, y por lo tanto toda la humanidad.

Sin duda alguna soñar con el Himalaya pictóricamente es inventar las alturas, el vértigo, la cumbre y la meta a alcanzar.

Alberto aún con dudas, nieblas, nubes y tormentas sigue tocando tierra. Sigue teniendo raíces y árboles hasta en sus sueños, en las nubes, en tormentas…

pero en su pintura … arraigado y sin dudas, “incluso eso tan sólo es aparente”.